Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- Los empresarios y comerciantes dominicanos aplican el cobro del ITBIS hasta a un pica pollo, pero no transfieren el cobro de este odioso impuesto al Estado, se quedan con el menos el equivalente del 47 % del Producto Bruto Interno (PBI), evasión que el Gobierno pretende cortar con la reforma fiscal, cuyo proyecto se propone entregar este mes al Congreso Nacional.
Con la reforma tributaria, protestada por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y por la Fuerza del Pueblo, la administración de Luis Abinader proyecta una recaudación de entre RD$110,000 millones y RD$115,000 millones.
Las autoridades estatales incluyen en su proyecto de reforma tributaria la ampliación de la base de aplicación del ITBIS, en la cual, supuestamente, se tratará de proteger a la clase pobre, y se eliminaría el cobro del protestado anticipo a las mipymes, se aplicaría un tributo a la microempresa.
La pieza establecería también quitar los incentivos a las empresas comerciales y de turismo, que han cumplido con su misión, y que son muy rentables.
El Gobierno de Abinader estima necesaria la creación de otros polos turísticos, por lo que mantendrá los incentivos a las empresas del sector turístico.
La administración de Abinader va a incentivar la creación de polos turísticos principalmente en Polo IV de Enriquillo, que abarca a Pedernales, Bahoruco y Barahona.
Es deseo de las autoridades el bajar el gasto en al menos un 0.25% del PIB, lo que serían unos RD$25,000 millones.
El proyecto oficial contiene la ansiada reducción del gasto público, y la eliminación y fusión de varias instituciones estatales con dobles funciones, lo que aumenta la empleomanía, la burocracia, corrupción y la compra de conciencia en tiempos de elecciones presidenciales, municipales e interna de los partidos en el poder.
Se tratará además de eliminar algunas exoneraciones y exenciones fiscales, de las que gozan desde "Los tiempos de Balaguer" los grandes grupos empresariales, así como los fideicomisos privado.
El Gobierno tiene en su punto de mira la Ley de Cine, a través de la cual el Estado desperdicia cientos de millones de pesos en películas de muy mala calidad, en la que participan actores de baja categoría, y que no producen ningún beneficio al país.
El proyecto de reforma fiscal contiene también el incentivo a los espectáculos y al entretenimiento, que produce muchos beneficios, pero a las empresas productoras y a los artistas, dominicanos y extranjeros.
Se tratará además de anular el tope de US$200 en las compras por internet.
La aplicación de una eventual reforma fiscal sería gradual, según interés de las autoridades
El proyecto impositivo establecería la inversión de dinero en beneficio de las empresas, el sector estatal y los hogares de familias pobres.
Se busca reducir la pesada carga que representa el pago de los intereses de las constantes deudas que contrae el Gobierno, y de incrementar la inversión en infraestructuras, y las transferencias al Banco Central de por lo menos el 0.9% a 1 % del PIB y que ahora de un 0.6%.
Con su proyecto de “Reingeniería” fiscal el Gobierno proyecta alcanzar el 2% del PIB graduamente de cuatro maneras: Recaudar para protección social, el programa de inversión pública, reglas claves e iguales para todos y perseguir la evasión fiscal y, modernizar el sistema tributario.
