Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- Haití ha logrado desviar el curso del río Masacre para tratar de evitar que la crecida de las aguas destruyan el canal que construye en Juana Méndez.
Las lluvias de las últimas semanas han generado la crecida del Masacre, cuyas aguas han destruido la cabeza de la obra haitiana.
El coronel, Freddy Soto Thormann, director general del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), ha confirmado que los haitianos han desviado el curso de las aguas del Masacre utilizando una retroexcavadora.
La construcción de esa obra, que el Gobierno dominicano afirma es violatoria del Tratado de Paz y Amistad Perpetua y Arbitraje de 1929, el Acuerdo Fronterizo de 1935 y el Protocolo de Revisión de Frontera de 1936.
La obra, que tiene el respaldo de los empresarios, el primer ministro de Haití, Ariel Henry y las bandas criminales que controlan casi por completo el empobrecido y problemático país, ha provocado que las autoridades dominicanas hayan dispuesto el cierre total de la frontera, aunque este lunes el presidente, Luis Abinader, ha anunciado la repertura del comercio binacional, lo que solo ha merecido el respaldo de la parte haitiana de la isla.
Empero, el cierre total de la frontera con Haití, lo que conlleva la paralización del intercambio comercial, no p’arece haber afectado a los haitianos, quienes tras los 25 días de la disposición no se han mostrado la necesidad de adquirir los productos dominicanos, lo que podría explicarse con el contrabando de todo tipo de comestibles desde la República Dominicana hacia Puerto Príncipe.
Luego del anuncio del impedimento de entrada de los haitianos a la República Dominicana por aire, mar y tierra, miles de ciudadanos de Haití se marcharon a su país.
