Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- La demanda del presidente de los Estados UNidos, Joe Biden, para que la ONU envíe a Haití de una fuerza internacional para ayudar a la policía a luchar contra las pandillas, ha sido respaldada de inmediato por su colega de la República Dominicana, Luis Abinader.
"Apoyamos en toda su dimensión y con toda nuestra fuerza ese grito del presidente Biden hoy en las Naciones Unidas", ha declarado Abinader durante una consulta de la prensa en la ciudad de Nueva York.
"Pido al Consejo de Seguridad (de la ONU) que autorice esta misión ahora. El pueblo de Haití no puede esperar mucho más", expresó Biden durante una ponencia ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Este pedido mereció el espaldarazo inmediato de su colega dominicano, cuyo país sufre de manera directa las graves consecuencias de vieja crisis política, social, de autoridad y económica de Haití, un "Estado fallido", en el cual, en la práctica, mandan los ejércitos de pandilleros criminales.
Solo Kenia se ha animado a prometer el envío de tropas para respaldar a la Policía de Haití, pero luego de la visita de una misión keniana a Puerto Príncipe el tema parace haberse enfriado.
Solo la República Dominicana está cargando con una gran parte de la problemática haitiano, permitiendo el Gobierno dominicano la permanencia en su territorio de millares y millares de haitianos ilegales, que despojan a los trabajadores dominicanos sus puestos de trabajo porque el Ministerio de Trabajo no impone a los empresarios el cumplimiento del Código de Trabajo, el cual dispone que el 80 % de los trabajadores y empleados en todas las empresas debe ser dominicano.
A la mujeres haitianas preñadas se les permite penetrar ilegalmente por la frontera para parir en los hospitales dominicanos, consumiendo casi la mitad del presupuesto nacional de salud, lo que el Gobierno de Luis Abinader permite abiertamente.
