Tabaquismo: una adicción que "no es puro humo"

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Por: Crónica

Por Gabriel Arias

BUENOS AIRES.-  Los datos aportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que esta adicción es responsable de cerca de 3,5 millones de muertes al año en todo el planeta. ¿Cómo tratarla?

La vida de un ser humano no es simple y suele estar rodeada de tentaciones y vicios que pueden ser dejados con el tiempo, o directamente muchos abandonan en el intento, y uno de ellos es el consumo de tabaco, y no importa si se a través de un cigarrillo, pipa o habano, que genera millones de muertes en el mundo por año o conlleva a graves enfermedades respiratorias.

El tema es que es tan peligroso y adictivo el consumo de tabaco que los datos aportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), indican que esta adicción es responsable de cerca de 3,5 millones de muertes al año en todo el mundo, y continuando con el informe, el 80% de esas muertes son por cáncer de pulmón, bronquitis y enfisemas, mientras que casi un 17% son debidas a paros cardíacos. Por lo que fumar es la principal causa de enfermedad, discapacidad y muerte en el mundo, según las estadísticas ofrecidas por el organismo mundial.

La adicción al tabaco

Uno de los grandes peligros es la adicción de nicotina que se produce a través del consumo de habanos, cigarros, pipas y otros tipos de artefactos electrónicos, y los especialistas en la materia indicaron que se considera fumador a quien ha fumado al menos 100 cigarrillos en su vida, y actualmente fuma todos o algunos días de la semana.

Sobre este tema, la doctora Valeria El Haj (M.N. M.N. 99.291) relató que “el hábito de fumar es una enfermedad de la cual no podemos dejar de hablar”, y agregó con suma preocupación que “los componentes del cigarrillo pueden producir una gran cantidad de desórdenes capaces de generar enfermedades cancerosas y mortales, generando también dependencia social y consecuencias para los fumadores pasivos”.

Graves enfermedades

En tanto, es importante tener en cuenta cuáles son los peligros más importantes que puede dejar el consumo de tabaco, y ellos son 1) cáncer de pulmón: fumar tabaco es la principal causa de esta enfermedad y es el responsable de dos tercios de las muertes por cáncer de pulmón en todo el mundo. La exposición al humo de tabaco ajeno también aumenta el riesgo de cáncer de pulmón.

Después de 10 años de dejar de fumar tabaco, el riesgo de cáncer de pulmón se reduce a aproximadamente la mitad. 2) enfermedades respiratorias crónicas: el riesgo de desarrollar EPOC es particularmente alto entre las personas que fuman desde una edad temprana, ya que el humo del tabaco retrasa significativamente el desarrollo pulmonar. El tabaco también exacerba el asma, que restringe la actividad y contribuye a la discapacidad. El abandono temprano del hábito de fumar es el tratamiento más eficaz para retrasar la progresión de la EPOC y mejorar los síntomas del asma.

3) contaminación del aire: el humo del tabaco es una forma muy peligrosa de contaminación del aire de interiores: contiene más de 7.000 sustancias químicas, 69 de las cuales se sabe que causan cáncer. Aunque el humo puede ser invisible e inodoro, puede permanecer en el aire hasta cinco horas, poniendo a las personas expuestas al riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias crónicas y reducción de la función pulmonar.

Las consecuencias

Además existen también otras consecuencias como diversos tumores: pulmón, boca, laringe, páncreas, riñón, vejiga y otros, enfermedades cardiovasculares: infartos, ACV, aneurismas, partos prematuros con trastornos de la placenta, recién nacidos con bajo peso, trastornos de la fertilidad, dolores de cabeza, EPOC, sensación de embotamiento y cansancio por intoxicación crónica con monóxido de carbono, trastorno de las encías, mayor número de caries y pérdida de dientes y alteración del olfato y el gusto.

En cuanto a la prevención en sí, las medidas más efectivas desde el punto de vista epidemiológico son las dirigidas a evitar el inicio del consumo (aumento del valor de venta, restricciones de venta a menores de edad, entre otras), y en nuestros hogares, lugares de reunión y trabajos, la implementación de los ambientes cerrados 100% libres de humo que ayudan a desnaturalizar el consumo. En tanto, fomentar el ejercicio físico y mejorar los hábitos saludables como las comidas y bebidas, pueden ayudar a dejar el cigarrillo u otro elemento que contenga tabaco.

Terapias que pueden ayudar

Otra pieza importante en la lucha contra el tabaquismo tiene que ver con el interior de uno mismo, ya que existe un bajo número de fumadores que logró dejar de fumar por sus propios medios, cuando ha tomado la decisión. Si esto no es posible, la consulta con un profesional de la salud mejora ampliamente la probabilidad de dejar de fumar, ya que un especialista puede ofrecer asesoramiento, apoyo y consejo para “largar el pucho”.

Por otra parte, como no existe algo físico o psíquico que nos conduzca al abandono del tabaco, siempre es bueno dejar de fumar. En este sentido, existen dos terapias que demostraron un claro aumento de probabilidades de abandonar el consumo de tabaco: 1) terapia cognitivo conductual: puede ser realizada de manera individual o grupal y puede darse con intervenciones breves o intensivas y 2) terapia farmacológica: existen hoy tres tratamientos de primera línea que han demostrado ser eficaces: la terapia de reemplazo nicotínico (en parches, chicles, pastillas, spray nasal o inhaladores bucales), el varenicline y el bupropion.

En tanto, si se combinan las terapias cognitivo conductual con un fármaco de primera línea, se aumentan las probabilidades de éxito del tratamiento, aunque hay que recordar que esta determinación siempre tiene que tener el visto bueno de un profesional de la salud.

Objetivo central en nuestro país

Finalmente, en la lucha instalada contra el tabaquismo que se lleva adelante desde hace tiempo, el Centro de Investigaciones de Enfermedades No Transmisibles (CIENTA), trabaja para tener una “Argentina libre de humo de tabaco en el año 2040”, lo que implica que menos del 5% de la población sea fumadora.

Esta iniciativa ya fue propuesta en naciones como Inglaterra, Nueva Zelanda, Islandia y Taiwán, y promueve el fortalecimiento de las legislaciones de control del tabaco y ambientes libres de humo, acompañadas de una estrategia de reducción de daños por la causa del tabaquismo.

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