Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- En la República Dominicana el sistema educativo sirve para muy poco, los estudiantes no aprenden, los profesores son de muy baja calidad, pero con una alta capacidad para dejar de trabajar y exigir altos sueldos, y el 4 % del presupuesto nacional que se entrega al Ministerio de Educación solo ha resultado en pérdidas multimillonarias para la nación.
Al analizar los resultados de la “Evaluación Diagnóstica Nacional 2022” se evidencia de lejos que el sistema educativo no funciona, que los estudiantes no aprenden, y la situación sigue siendo la misma en el Gobierno de Luis Abinader y del PRM, lo que significa que el "Cambio" prometido en campaña no ha pasado "Ni de lejos" por el Ministerio de Educación, donde sí hay graves escándalos con el uso de los fondos públicos.
“No ha habido un resultado de diferencia de lo que se logró ahora, al 2017 y lo que se hizo en 2019; significa que la sociedad invirtió muchos recursos y no ha logrado un avance significativo en materia de aprendizaje”, es lo que afirma Ángel Hernández, el ministro de Educación sobre la “Evaluación Diagnóstica Nacional 2022”.
“hay un estancamiento en todo”, remacha Hernández.
Los estudiantes de los niveles tercero y sexto grado de la primaria, y del tercero de secundaria, entre los meses de mayo y junio del año pasado, aprendieron muy poco en muchas materias, revela el citado estudio.
Sobre el Español, Matemáticas, Ciencias Sociales y Letras, “los niños no aprenden ni siquiera lo básico”, ha confirmado el ministro de Educación.
¿Y los profesores, qué aportan?
“En materia de aprendizaje, el rol activo de los docentes es una cosa que no tiene valor económico, pero sí efectivo, y no es solamente involucrar al Ministerio, sino que tanto directores como maestros pongan de su parte”, expone Hernández.
De la pérdida de los cuantiosos recursos multimillonarios que ha perdido la nación tratando de formar a los estudiantes tienen la culpa los maestros y los directores de las escuelas, quienes no ejercen su autoridades, y los padres y madres, que no ayudan en la formación de sus hijos, ha establecido Hernández.
El desorden en las escuelas dominicanas es tan grande que: “Hay una ruptura entre el nivel central (entiéndase Ministerio) y el nivel local (escuelas)”, por lo que las decisiones que a veces se toman a nivel central, no inciden a nivel local", subraya el ministro de Educación.
Pero la crisis en el fracasado sistema educativo dominicano también abarca los colegios, un negocio que cualquiera instala en cualquier local de cualquier barrio o pueblo con "Profesores" que no son ni han sido buenos estudiantes.
La Evaluación Diagnóstica Nacional 2022” presentada al país este lunes por el ministro de Educación, confirma el desperdicio de dinero, de ese 4 % para la educación que más bien ha ido a parar a los bolsillos de los profesores, las "Botellas" en el ministerio educativo y de funcionarios y suplidores, se ha comentado durante el evento en que fue entregado el documento.
