EL ECONOMISTA
El futuro de la aviación

Ignacio Vasallo
MADRID
Algunos aeropuertos europeos reconocen dificultades para operar en verano.
La aviación comercial, especialmente en Europa, se encuentra en una encrucijada en la que dos fuerzas opuestas la empujan en direcciones contrarias.
Por una parte el tráfico se ha recuperado rápidamente lo que ha ocurrido siempre después de las grandes crisis la demanda sigue creciendo las asociaciones de líneas aéreas y los fabricantes de aviones calculan que lo hará entre el 2,5 y 3,5 anual durante los próximos 10 años y las empresas y la bolsa miran alegremente al futuro. El crecimiento continuo es esencial en este sector por los altos costes fijos.
Por otra parte, para que esto ocurra, hace falta superar las numerosas dificultades que limitan ese crecimiento: la falta del necesario personal cualificado tanto en las empresas aeronáuticas como en los aeropuertos , las dificultades de los fabricantes de aviones, especialmente Boeing, para abastecer al mercado al ritmo requerido, la incapacidad de algunos de los principales aeropuertos para satisfacer esa demanda, el incremento de los costes y los problemas para obtener la necesaria financiación . Y por supuesto la oposición de los ecologistas a cualquier tipo de crecimiento. El resultado la subida de los precios de los billetes.
