Venezolanos en NY presionarán por una fecha para elecciones libres y la garantía del voto de la diáspora

Compartir

Fuente externa

NUEVA YORK.- Activistas políticos y comunitarios exhortan al gobierno federal a tutelar una jornada comicial.

La promesa de elecciones que la líder del régimen venezolano, Delcy Rodríguez llevó este miércoles a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dejó sin respuesta la pregunta que más inquieta a venezolanos del área tri estatal: ¿cuándo podrán votar y cómo participarán quienes viven fuera de su país?

La presidenta encargada aseguró que habrá comicios como parte de una transición hacia una “democracia plena”. Pero no fijó una fecha.

Para los migrantes que han protagonizado varias protestas y concentraciones en las calles de la Gran Manzana durante este año, la exigencia tiene dos partes inseparables: un calendario electoral en Venezuela y garantías para que la diáspora no quede fuera de la decisión.

“Si el gobierno de este país tuviera un interés sincero en que se realicen elecciones limpias en los próximos meses, simplemente tiene que promover una fecha, que nosotros los venezolanos ponemos los votos. 90% de los venezolanos detestan a esta señora interina que nadie eligió. Pero ella, al parecer cuenta con el respaldo más importante: Donald Trump“, opinó María Laya, una migrante residente de Nueva Jersey.

Su reclamo resume la inquietud de quienes temen que las negociaciones económicas y energéticas avancen sin una ruta igualmente clara hacia las urnas.

Si el gobierno de este país tuviera un interés sincero en que se realicen elecciones limpias en los próximos meses, simplemente tiene que promover una fecha, que nosotros los venezolanos ponemos los votos. 90% de los venezolanos detestan a esta señora interina que nadie eligió. Pero ella, al parecer cuenta con el respaldo más importante: Donald Trump

Entre la promesa de Rodríguez y la posición de Washington, los venezolanos movilizados en Nueva York insisten en que la transición debe traducirse en algo verificable: una fecha, reglas claras y un voto al alcance de la diáspora.

La captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, seguida de su traslado a Nueva York para enfrentar la justicia federal, desató celebraciones entre venezolanos de la ciudad. Meses después, la visita de Rodríguez a la ONU y su acercamiento al presidente Trump provocaron una reacción distinta: la preocupación de que el cambio de mando se prolongue y se permita la impunidad y el reacomodo en el poder de todos los cómplices de ese régimen dictatorial.

“Celebramos que Maduro y su esposa están aquí en una prisión. Y que los vimos como reos de la justicia acudiendo a un tribunal. El presidente Trump celebró en su discurso en la ONU que capturó al dictador y criminal, pero a los minutos se abraza con quien fue su mano derecha, que es incluso mucho más perversa y criminal”, lamentó Rosa Socías, una inmigrante caraqueña residente de Brooklyn.

En los hechos, el debate sobre la fecha tiene una dimensión constitucional. El artículo 234 de la Constitución venezolana permite que la vicepresidencia supla una falta temporal del presidente durante 90 días, prorrogables por otros 90 mediante decisión de la Asamblea Nacional.

El artículo 233 establece que, si se declara una falta absoluta durante los primeros cuatro años del período presidencial, debe celebrarse una nueva elección dentro de los 30 días consecutivos siguientes.

La organización jurídica Acceso a la Justicia sostiene que el plazo máximo de suplencia temporal venció el 2 de julio y que la Asamblea Nacional debe pronunciarse sobre la ausencia de Maduro y activar la ruta hacia una elección.

“Lo más pronto posible”

Para Alexis García, coordinador general de Vente Venezuela en NY (organización fundada por la líder opositora María Corina Machado), la ausencia de una fecha obliga a reforzar una presión pública desde la diáspora.

“Debemos lograr que el gobierno de Estados Unidos, que está tutelando esta transición en Venezuela, dé pasos claros para que logremos un cronograma electoral. Esta elección debe realizarse lo más pronto posible”, subrayó García.

García sostiene que con mínimas garantías y una observación internacional razonable la oposición volvería a imponerse con más del 80% de los votos, porque ya técnicamente se tiene la experiencia ganada luego de 28 años de fraudes y manipulaciones.

Aclaró que los venezolanos en Nueva York seguirán movilizándose para mantener esa exigencia visible ante la comunidad internacional.

El derecho a votar desde el exterior

Aun si se anuncia una fecha, los venezolanos en Estados Unidos necesitarán saber dónde inscribirse, dónde votar y quién garantizará la seguridad y la transparencia del proceso.

Para el activista venezolano Erick Rosso, esa es una tarea urgente en un país que no cuenta actualmente con una red consular venezolana operativa para organizar el registro y la votación de toda la comunidad en Estados Unidos.

Rosso advirtió que una eventual reapertura de consulados tampoco resolvería por sí sola el problema de quienes solicitan asilo y desconfían de acudir a una sede administrada por funcionarios del gobierno venezolano. Por ello propone explorar espacios independientes con apoyo del Grupo Latinoamericano de Consulados (GRULAC).

“Aunque abran los consulados, como se estima sucederá en los próximos meses, aun así para cientos de solicitantes de asilo eso sería un terreno prohibido”, señaló.

“Sería una locura”

Para otros venezolanos, como Lorenzo Martínez quien se autocalifica como ‘magazolano’, la mayoría de sus compatriotas no entienden que la Administración Trump está usando a Delcy Rodríguez como una “rehén de guerra” que tiene como misión desarmar las estructuras criminales antes de dar paso a unas elecciones.

“Quienes por años armaron esa ‘bomba’ en nuestro país son los únicos que pueden desarmarla. Venezuela en este momento es ingobernable. Los que quedan del chavismo criminal están negociando y colaborando para que el país no entré en un caos, como ha sido la experiencia de transiciones en otros países. Llamar a elecciones ya con ese registro electoral, esas máquinas y sin nuevas instituciones, sería una locura”, remató.

Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio ha dicho que Venezuela tendrá que llegar a una etapa de elecciones libres y justas.
El dato:

7,9 millones de refugiados y migrantes venezolanos viven fuera del país de acuerdo con la Agencia de la ONU para los Refugiados. Otros cálculos apuntan a 9 millones de ciudadanos en los cinco continentes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *