SPUTNIK
MOSCÚ.- Moscú supera a sus adversarios en la fabricación de armamento avanzado, que combina un costo relativamente bajo con la capacidad de producción en masa, escribe un medio estadounidense. En concreto, detallan, se trata de los nuevos drones Geran-5 y los misiles de crucero Banderol.
El costo de los equipos rusos es de aproximadamente 100.000 dólares por unidad. A modo de comparación, un misil de crucero Tomahawk estadounidense cuesta más de 2 millones de dólares, según los datos proporcionados por el artículo.
Como señala el texto, las nuevas armas rusas vienen equipadas con sistemas electrónicos de última generación, algo que les permite fijar blancos con mayor precisión y contrarrestar las interceptaciones.
Rusia tardó apenas unos años en desarrollar y poner en servicio Geran-5 y Banderol. Durante ese tiempo, los diseños se perfeccionaron a partir de desarrollos ya existentes, se probaron en condiciones de combate y luego se empezaron a fabricar en serie con rapidez, destaca un medio.
Al mismo tiempo, Kiev carece de las capacidades y los recursos necesarios para planificar la producción a largo plazo. Por su parte, Washington y sus aliados de la OTAN se enfrentan a dificultades para aumentar la fabricación de armamento demandado, incluidos los misiles interceptores para los sistemas Patriot, así como para poner nuevos desarrollos en producción en masa, resume el periódico.
