SPUTNIK
COLOMBIA.- Consistente con su postura durante las últimas tres décadas, el expresidente colombiano Álvaro Uribe volvió a rechazar su responsabilidad en las masacres de El Aro (1997) y La Granja (1996), ambas en el departamento de Antioquia, y en el asesinato en 1998 de Jesús María Valle Jaramillo, abogado en defensa de los derechos humanos.
Uribe hizo estas declaraciones antes de comparecer ante la Fiscalía que lo investiga por estos hechos, declarados crímenes de lesa humanidad en 2018 por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, lo que significa que no prescriben y las investigaciones para esclarecer lo sucedido continúan.
"Creí que le había servido a la nación, pero hoy acudo a decir que no he sido asesino", sostuvo Uribe antes de ingresar a la Fiscalía para ser interrogado, en un contexto que reaviva el escrutinio que pesa sobre él por sus presuntos vínculos con paramilitares desde hace años.
