SPUTNIK
ARGENTINA.- Miles de personas marcharon este 20 de agosto hacia el Ministerio de Economía para exigir una respuesta estatal frente al mayor nivel de mora crediticia en dos décadas, un indicador que se quintuplicó en menos de dos años, según el Banco Central. "No hay deuda, hay una estafa", dijo a Sputnik una diputada opositora que participó de la movilización.
Argentina registra el nivel de mora crediticia más alto en dos décadas y ese dato salió hoy a la calle. Miles de endeudados marcharon hacia el Ministerio de Economía convocados por la Confederación General del Trabajo, las dos centrales de la Central de Trabajadores de la Argentina y organizaciones sociales para exigir una respuesta estatal ante el sobreendeudamiento de las familias.
Según el Banco Central (BCRA), la mora en los créditos otorgados a los hogares trepó al 12,7% en junio, frente al 2,5% de octubre de 2024: el indicador se quintuplicó en menos de dos años. En el mismo periodo, la cantidad de personas con atrasos superiores a los 90 días llegó a 5,8 millones, su valor más alto desde 2002.
Oriana, una de las manifestantes, describió a Sputnik el mecanismo detrás de esa cifra: "Las tasas de interés vienen siendo altísimas, completamente usurarias. Tenemos inflación interanual del 33%, y las tasas de interés están por encima del 500%", explicó, en referencia a los créditos personales y de tarjetas que sostienen buena parte del consumo familiar.
Vanesa, otra de las endeudadas presentes en la marcha, graficó ante este medio cómo un gasto imprevisto puede derivar en una deuda impagable: "Gano aproximadamente 800.000 pesos [unos 530 dólares], y tuve que sacar un préstamo para poder llegar a fin de mes, pero nunca logré recuperarme para devolverlo. Le tuve que pedir la tarjeta de crédito a un amigo para poder pagarlo", contó.
Y la deuda crece y crece…
El impacto se refleja también en el bolsillo: la porción del salario formal destinada a pagar cuotas de créditos pasó de menos del 9% a cerca del 25% en dos años, de acuerdo con el Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central. La carga se concentra particularmente en los créditos personales y en las tarjetas de crédito, los instrumentos más utilizados para cubrir gastos corrientes.
Romina, trabajadora textil, resumió ante Sputnik la lógica en la que quedó atrapada desde que dejó de poder pagar el total de su tarjeta de crédito y tuvo que empezar a afrontar solo el pago mínimo mensual: "Le debo al banco, les debo a las billeteras virtuales, porque uno empieza a sacar de un lado para meter en otro para tapar, o sea, destapas 10 agujeros para tapar 1″, relató.
"Hace ya más de un año que vengo en esta situación, y ahora la única salida que tuve para poder llegar a fin de mes es, básicamente, tener más de un empleo", secundó Oriana antes de sumarse a la columna que avanzaba hacia el Ministerio de Economía.
La brecha entre el sistema bancario tradicional y las plataformas no bancarias profundiza el cuadro. Mientras la mora en los bancos se ubicó en 7,6% en junio, en las billeteras virtuales y financieras trepó al 33%, según datos de la Central de Deudores del BCRA. Ese segmento concentra buena parte de los créditos tomados por sectores de menores ingresos.
s sindicatos y las organizaciones sociales que impulsaron la marcha reclaman, además, un límite a las tasas de interés y una ley de emergencia por deudas esenciales, un proyecto que ya reúne el respaldo de más de 40 organizaciones y plantea el sobreendeudamiento familiar como un problema colectivo y no individual, con impacto directo sobre el consumo interno.
El Gobierno de Javier Milei, en cambio, sostiene que la morosidad es "un tema entre privados" y descarta por ahora una intervención directa sobre el mercado de crédito. El ministro de Economía, Luis Caputo, repitió esa postura en las últimas semanas, mientras crece la presión política para que el Estado ofrezca algún mecanismo de alivio concreto a las familias endeudadas.
"No hay deuda, hay una estafa"
Además de los distintos actores sociales, un grupo de legisladores opositores se hizo presente para reforzar el reclamo. Myriam Bregman, diputada nacional del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, fue tajante:
"La morosidad que se vive hoy en Argentina no es un fenómeno meteorológico. Es producto de haber derrumbado salario, haber atacado las jubilaciones, los ingresos de los sectores medios de la sociedad. Yo creo que hay que decir claramente que no hay deuda, hay una estafa", dijo a Sputnik.
Consultada por este medio durante la movilización, Victoria Tolosa Paz, diputada nacional de Unión por la Patria, sostuvo que "es responsabilidad de este Gobierno, de este ministro de Economía y del presidente de la Nación el nivel de sobreendeudamiento de las familias".
"Seis millones de argentinos están en mora, 21 millones están con endeudamiento como nunca antes en la historia argentina", afirmó.
Itai Hagman, economista y diputado nacional de Unión por la Patria, explicó la dimensión estructural del fenómeno: "El problema no es un problema solamente de las personas que están en esa situación. Tenemos alrededor de un 25% de las personas endeudadas que están en mora, y otros tantos que no están en mora, pero igual están sobreendeudadas", remarcó a Sputnik.
A su turno, Natalia Zaracho, también diputada nacional de Unión por la Patria, apuntó directamente contra el equipo económico: "Esta movilización es importante para decirle al ministro de Economía, a Caputo, que se deje de embromar, que vea que hay una realidad, que la gente no llega a fin de mes. Y no es un problema individual entre privados, es un problema económico", planteó.
