El clima electoral se tensa en Colombia: ¿qué tan probable es que se involucren las Fuerzas Armadas?

Compartir

SPUTNIK

COLOMBIA.- Las Fuerzas Armadas de Colombia podrían intervenir en caso de que el presidente, Gustavo Petro, se niegue a reconocer el resultado de la segunda vuelta electoral, explicaron expertos a Sputnik. Si bien la relación entre el mandatario y los militares se ha tensado, hasta ahora han evitado participar en política, aclararon.

A días de la segunda vuelta electoral en Colombia, una advertencia del candidato opositor Abelardo de la Espriella ha abierto la puerta al debate sobre el papel de las Fuerzas Armadas del país sudamericano en caso de una controversia sobre los resultados electorales.

Durante una entrevista con la emisora colombiana Blu Radio, De la Espriella advirtió sobre un eventual escenario en el que el candidato oficialista Iván Cepeda o el propio presidente Gustavo Petro no reconocieran su victoria en las urnas, vinculándolo con la postura de ambos tras la primera vuelta del 31 de mayo, cuando pidieron aguardar a la finalización del escrutinio oficial.

"Si a pesar de un triunfo contundente, pretenden desconocer la voluntad popular como ocurrió en la primera vuelta, debe activarse la Constitución. Los jueces deben actuar y la fuerza pública debe cumplir su juramento de defender el orden constitucional y la ley", manifestó el candidato del partido Defensores de la Patria.

Las palabras del postulante opositor pusieron foco en qué sucedería en un hipotético caso en que Petro no aceptara los resultados y, quizás, evitara traspasar el poder a un próximo presidente el 7 de agosto, fecha pactada para el cambio de mando.

La discusión llegó hasta el propio comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, el general Hugo López, que fue consultado por el medio Semana sobre qué sucedería en este escenario, durante una conferencia de prensa.

"Yo creo que debe remitirse a la Constitución y la ley. El artículo 217 es muy claro: las Fuerzas Militares tienen una misión por cumplir y les corresponde, ante un escenario como el que usted está planteando o cualquier otro escenario, cumplir la Constitución y la ley", respondió el jerarca militar.

Militares "respetuosos" de la institucionalidad

En diálogo con Sputnik, el experto colombiano en temas de Defensa, Erich Saumeth, señaló que, si bien no aparece como el escenario más probable, las Fuerzas Armadas colombianas sí tendrían un papel que cumplir en caso de que el actual presidente se niegue a entregar el poder el 7 de agosto, siguiendo el artículo 217 de la Constitución colombiana, que establece que "las fuerzas militares tendrán como finalidad primordial la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional".

Saumeth aclaró, de todos modos, que las Fuerzas Armadas colombianas se han mantenido "históricamente muy respetuosas del orden constitucional", por lo que sería extraño que intervinieran con otro fin que no fuera el que la Constitución les proporciona.

Óscar Mejía Quintana, profesor de Filosofía Política y del Derecho de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), comentó a Sputnik que, si bien el presidente Petro "a veces es bastante desmedido en sus declaraciones", siempre se ha mostrado "respetuoso de la institucionalidad" y atribuyó la advertencia de De la Espriella a una intención de "provocar y alentar un clima electoral que sin dudas está muy exacerbado".

"Estas declaraciones de De la Espriella llamando a la intervención del Ejército apuntan más a darle contenido a sus seguidores, que están convencidos de que prácticamente va a haber un conflicto o una guerra y que Petro se va a entronizar en el poder", señaló el experto.

Sin embargo, Mejía Quintana consideró que, efectivamente, puede darse un escenario en el que alguno de los candidatos no acepte la derrota en la misma noche del domingo 21 de junio y se deba aguardar a que los órganos electorales culminen el escrutinio oficial. Para el académico, si la diferencia entre ambos candidatos es estrecha en el preconteo dado a conocer en la misma noche del domingo por la Registraduría Nacional del Estado Civil, es posible que ambas campañas se muestren proclives a "pedir que el escrutinio sea la palabra final".

En ese sentido, consideró que seguramente quien tenga una pequeña ventaja en su favor intentará mostrarse ganador, mientras el otro propondrá esperar a los resultados definitivos antes de expresarse. De todos modos, insistió en que eso "se puede presentar en ambas campañas" en el marco de un escenario electoral que podría haberse emparejado en las horas finales.

En cualquier caso, desestimó que esta campaña electoral pueda generar un daño significativo a la democracia colombiana o ameritar, incluso, la participación de las Fuerzas Armadas para dirimir al ganador. "Si algo se ha mostrado estos años es que la institucionalidad funciona. Esos pesos y contrapesos funcionan sin necesidad de acudir a posturas de fuerza ni llamados al Ejército", complementó.

Mejía Quintana remarcó que en Colombia las Fuerzas Armadas "no están politizadas" y han asumido que "su papel no es, como ocurrió en la década de 1950 (en referencia al Golpe de Estado de 1953), tomar partido por ninguna postura política y que lo mejor que pueden hacer es tomar distancia y cumplir su rol constitucional".

"Eso quiere decir que si en un momento el presidente les pide que tomen el poder por las armas no lo van a hacer. Pero si la derecha les dice que derroquen al presidente porque quiere robarse las elecciones, tampoco lo van a hacer", sintetizó.

Saumeth, por su parte, señaló que, aunque "muy disimulado", las Fuerzas Armadas "también son un grupo de poder" que tiene sus propios intereses. De todas maneras, enfatizó que las cúpulas militares son conscientes de que una intervención en política "podría ser bien recibida a corto plazo, pero se traduciría en una serie de efectos muy negativos para ellos en el largo plazo".

Para el experto, una muestra de ello es que muchos de los altos grados militares en desacuerdo con el Gobierno de Petro acaban por solicitar su "retiro", evitando mayores conflictos con los mandos políticos.

Petro y las Fuerzas Armadas: una relación tensa

Consultado por Sputnik, el también experto colombiano en temas militares, Manfred Grauttoff, aportó un matiz que puede incidir en este contexto: el deterioro en la relación entre el Gobierno de Petro y las Fuerzas Armadas.

Para el especialista, las palabras del general López recordando el artículo 217 de la Constitución evidencian un estado de ánimo del cuerpo militar, ya que "es algo que no hubieran dicho hace cuatro años", cuando el contexto social y político colombiano daba mayor respaldo a Petro.

"Antes las Fuerzas Armadas se veían muy acorraladas por el estallido social y lo que venía aconteciendo. Hoy por hoy ven el respaldo popular que hay hacia las fuerzas militares y entonces ya hablan duro y dicen 'si usted no cumple, nosotros aplicamos el 217′", explicó Grautoff.

El experto aclaró que no se imagina "un movimiento de tropas" para detener al presidente en un escenario de ese estilo, pero sí "declaraciones muy sólidas y fuertes desde una instalación militar" que pudieran bastar para calmar cualquier intento de desconocer la Constitución.

Grautoff consideró que en esta eventual tensión no colabora la tirantez que ha tenido la relación entre Petro y las Fuerzas Armadas y que, para el experto, se retrotrae al inicio de la gestión, cuando el actual mandatario removió a una treintena de generales de la cúpula militar. Volvió a decretar cambios en los altos mandos a finales de 2025, totalizando cerca de 80 efectivos militares y policiales de alto rango removidos por el mandatario durante su gestión.

Para el experto, esas decisiones resultaron sumamente "tensionantes" en el Ejército colombiano, que, "a diferencia de otros países, está en combate permanente".

El estado de la relación también quedó de manifiesto, según Grautoff, en marzo de 2026, cuando el comandante de la Fuerza Aeroespacial de Colombia, Carlos Silva, contradijo a Petro durante un Consejo de Ministros transmitido en vivo y mientras discutían sobre el estado de un avión Hércules colombiano que se había estrellado. Para el experto, este tipo de episodios no hubieran ocurrido de haber mayor sintonía entre el mandatario y los mandos militares.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *