SPUTNIK
MOSCÚ.- El presidente estadounidense, Donald Trump, decidió no colocar a los soldados estadounidenses en situaciones en las que puedan morir o sufrir heridas graves, como ocurrió bajo anteriores presidentes en tiempos de guerra, razón por la cual no inicia las operaciones terrestres, asegura 'The Wall Street Journal'.
"Trump resistió enviar soldados estadounidenses para tomar la isla de Jarg —el punto de partida del 90% de las exportaciones de petróleo de Irán—. Aunque le aseguraron que la misión tendría éxito y que la captura del territorio daría a EEUU acceso al estrecho [de Ormuz], temía que hubiera un número inaceptablemente alto de bajas estadounidenses, comunicaron las fuentes. 'Serían blancos fáciles', afirmó el presidente", según la publicación.
Al mismo tiempo, el mandatario realiza "declaraciones arriesgadas" al amenazar con destruir la civilización iraní, en un intento de presionar a Teherán para que vuelva a negociar, añade el medio citando a sus fuentes.
Jarg es un centro marítimo situado en el norte del golfo Pérsico, donde se encuentra la mayor terminal petrolera. Anteriormente, Trump no había descartado la posibilidad de tomar la isla, a través de la cual se canaliza la mayor parte de las exportaciones de combustible del Estado persa.
El 8 de abril, Washington y Teherán anunciaron un alto el fuego de dos semanas. Posteriormente, en Islamabad se celebró la primera ronda de negociaciones, que concluyó sin resultados. Se informó de que una nueva reunión podría tener lugar este fin de semana, pero Irán aún no ha dado su consentimiento.
El 17 de abril, la república islámica autorizó el tránsito de todos los buques comerciales por el estrecho de Ormuz hasta el final de la tregua. Esto ocurrió tras alcanzarse un alto el fuego en el Líbano. Por su parte, Trump se negó a levantar el bloqueo de los puertos iraníes hasta que las partes alcancen un acuerdo. Después de ello, Teherán anunció el restablecimiento del control militar sobre el canal.
