SPUTNIK
MOSCÚ.- Como consecuencia de los incendios en las instalaciones petroleras en el marco de la actual guerra de EEUU e Israel contra Irán, los subproductos de la combustión liberados a la atmósfera regresan al Golfo en forma de lluvia ácida, explicó a Sputnik el analista egipcio Mustafa Sherbini.
Estos procesos alteran de forma irreversible el equilibrio químico del agua, llevando a la destrucción de la flora y la fauna, añadió.
En este sentido, enfatizó que las características geográficas del Golfo hacen que la situación sea aún más peligrosa, porque se trata de una masa de agua semicerrada con un intercambio de aguas extremadamente lento.
"En un sistema acuático muy cerrado, las toxinas no se eliminan, sino que se acumulan a lo largo de décadas", indicó el experto.
Por eso, cualquier accidente en el que se vea implicado un buque con productos químicos a bordo podría provocar un desastre a largo plazo en el Golfo. Esto significa que, de hecho, se está envenenando un recurso del que dependen directamente la vida y la salud de toda la población de la región, puso de relieve Sherbini.
"Para 100 millones de personas, el Golfo es la única fuente de vida, y no tienen otras opciones. Esto ya no es solo una cuestión medioambiental, sino una cuestión de supervivencia física de la región", concluyó.
