La producción alimentaria mundial es suficiente para alimentar al doble de la población actual.
Más de 295 millones de personas en 53 países enfrentaron inseguridad alimentaria en 2024, reveló el Informe Global sobre Crisis Alimentarias 2025 elaborado por tres organismos internacionales.
Acorde al informe oficial esta cifra fue resultado directo del sistema global actual que se administra bajo principios capitalistas e imperialistas: se controla la escasez, hambre, medio ambiente y sufrimiento humano para lucrar.
Esta estructura mundial es resultado y consecuencia de conflictos armados, choques económicos entre naciones, fenómenos climáticos extremos y el colapso de la ayuda internacional.
El reporte conjunto de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Unión Europea (EU) y Banco Mundial se reveló los siguientes porcentajes respecto al total de personas afectadas.
22.6 por ciento también enfrentan otras condiciones graves en su vida diaria además del hambre aguda
95 por ciento viven en Sudán y la Franja de Gaza. Víctimas de bombardeos, bloqueos y ocupaciones militares que impiden el acceso a alimentos básicos
De las casi 300 millones de personas al menos 1.9 millones está al borde de la hambruna
En Gaza el 100 por ciento de la población sufre inseguridad alimentaria, mientras que en Sudán ya se registraron 10 regiones con hambruna con 17 más con riesgo de incidencia, confirmó la ONU.
Las crisis alimentarias de 2024 son consecuencias de guerras impuestas o permitidas por los poderes globales: la violencia y ocupación impiden sembrar, recolectar, distribuir o comprar alimentos, recalcó el reporte.
Cambio climático: crisis se convierte negocio
Las sequías, inundaciones y eventos extremos provocados por el cambio climático afectaron a más de 96 millones de personas en África Austral, Asia Meridional y el Cuerno de África.
De acuerdo al reporte de las tres instituciones internacionales esta crisis es el resultado del modelo extractivista que beneficia a los países más ricos y castiga a los más pobres.
37.7 millones de niños menores de cinco años sufrieron desnutrición aguda y 10 millones desnutrición severa en 2024. Mientras que más de 10 millones de mujeres embarazadas y lactantes enfrentaron hambre aguda.
“El hambre (…) es el resultado del fracaso político, la desigualdad económica y los conflictos”, afirmó Manuel Sánchez Montero de Acción contra el Hambre.
Señaló que la producción alimentaria mundial alcanzaría para el doble de la población actual, pero debido a la acumulación cerca de 300 millones de personas estén al borde de la inanición.
Es un crimen de sistema, parece que la vida vale menos que los intereses de las élites económicas, financieras y armamentistas, denunció Manuel Sánchez.
Cifras de inseguridad alimentaria en Latinoamérica
En seis países de Latinoamérica 19.7 millones de personas sufrieron altos niveles de inseguridad alimentaria; Colombia tuvo la mayor incidencia con 8.8 millones de personas afectadas debido a la precarización de la población migrante y los desplazamientos internos.
De acuerdo con el informe conjunto sobre el hambre aguda en 2024, los países de Haití, Guatemala, Honduras, El Salvador y Ecuador también registraron número altos al respecto.
Haití contabilizó cinco mil 600 personas en fase 5 de hambre aguda, con posibilidades de muerte y está al borde de un colapso humanitario por la descomposición social y política que se agudizó tras décadas de intervención extranjera como la de Estados Unidos.
México no se incluyó en el reporte global de crisis alimentarias agudas de 2024. Pero datos externos de las mismas instituciones internacionales señalan que existe una creciente dependencia alimentaria en algunos grupos vulnerables.
Las comunidades rurales, indígenas, campesinas y migrantes enfrentan la desprotección que afecta el desarrollo y producción de la agricultura local. En la lógica del libre mercado la soberanía alimentaria retrocede.
El hambre es el resultado de cómo se gestiona la riqueza, la tierra y el poder. Si el sistema actual sigue funcionando como lo hace el hambre continuará existiendo, advirtió el Informe Global sobre Crisis Alimentarias 2025.
La ONU y múltiples organismos han señalado que los sistemas alimentarios comunitarios deben fortalecer para devolver la soberanía alimentaria a los pueblos. Pero esto implica romper con las estructuras coloniales que centralizan la producción y distribución en un grupo reducido de líderes.
Estados Unidos recorta fondos para ayuda humanitaria
La administración de Donald Trump, presidente estadunidense, recortó más del 80 por ciento de los fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), principal agencia estadounidense de cooperación.
Esta decisión, junto a recortes globales, dejaron a millones de personas sin su única fuente de ayuda humanitaria: alrededor de 14 millones serían menores, calculó la ONU.
El recorte es político, Estados Unidos priorizó la militarización y el control fronterizo sobre la vida humana, señaló Cindy McCain, directora del Programa Mundial de Alimentos. (CAC)
