PRENSA LATINA
SAN JUAN.- Un estudio acerca de la situación financiera de la población de Puerto Rico arroja que el 47 por ciento se encuentra hoy en condición de fragilidad, lo que la incapacita ante un gasto inesperado.
Transcurridos 126 años de dominación colonial de Estados Unidos, las cifras de pobreza en esta isla caribeña resultan alarmantes, situación que se ha agudizado a partir de septiembre de 2017 con la destrucción causada por el huracán María y otros fenómenos naturales posteriores.
El estudio realizado por la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (Finra), entidad privada estadounidense, precisa que la población de esta isla del Caribe por debajo del nivel de pobreza es más del doble de los estados más pobres de la nación norteña.
Esto, además, de que la bancarrota económica ante el endeudamiento del gobierno de Puerto Rico y sus corporaciones pública llevó a Washington a la imposición en 2026 de una Junta de Supervisión y Administración Financiera, un supra gobierno que en la práctica liquida la limitada autonomía del Estado Libre Asociado (ELA), creado en 1952.
La pesquisa, denominada Panorama general de los factores relacionados con la capacidad financiera de los adultos en Puerto Rico, arroja significativas disparidades según la edad y el género, lo que se evidencia en que los jóvenes entre 18 y 29 años son los más afectados, ya que un 59 por ciento vive en fragilidad financiera.
Mientras, el 47 por ciento de los adultos de 30 a 54 años y el 41 por ciento de los mayores de 55 años atraviesan una situación similar.
En cuanto a las mujeres, resultan más vulnerables que los varones, con un 53 por ciento de ellas en estado de fragilidad financiera, en comparación con el 40 por ciento de los hombres.
La edad media de la población es de 44 años, significativamente mayor que en Estados Unidos, al tiempo que el 73 por ciento de los adultos de 25 años o más no ha completado una carrera universitaria de cuatro años y más del 55 por ciento de los hogares tiene ingresos anuales inferiores a 25 mil dólares.
Muy pocos de los ciudadanos tienen ahorros para emergencias o cuentas de inversión propias, evidencia de una limitada capacidad para acumular riqueza a largo plazo, situación que se exacerba por la falta de vivienda y la baja participación en cuentas de retiro, considerados indicadores clave de estabilidad financiera y seguridad en la vejez.
El 39 por ciento de los puertorriqueños reconoció, según el estudio, que gasta más de lo que ingresan mensualmente, por lo que vive endeudado.
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