Por: Francisco González
SANTO DOMINGO.- Haití, históricamente, ha sido un grave problema para la República Dominicana, sobre todo en los últimos años, cuando provoca incluso la paralización del intercambio comercial, por la violencia, la falta de autoridad, cierre del comercio y el secuestro.
Sin embargo, es ahora cuando el presidente, Luis Abinader, admite que la antigua crisis sociopolítica que consumen a los haitianos afecta a la República Dominicana.
“Ante esta grave situación, que traspasa los propios límites del país vecino, llegando a afectar de forma directa a nuestros intereses y nuestros legítimos derechos, hemos entendido la necesidad de dar una respuesta contundente en legítima defensa contra los grupos incontrolables que no obedecen al orden constitucional haitiano ni reconocen los acuerdos bilaterales que rigen las relaciones fronterizas entre ambas naciones”, ha expresado Abinader.
El mandatario dominicano se ha referido además e un "Orden constitucional haitiano" que no existe, porque en Haití quienes tienen el control casi total del país son las poderosas y bandas criminales.
El jefe del Estado Dominicano se ha referido en su mensaje a la nación a que debido a la grave situación provocada por la construcción de un canal para desviar el agua del río Masacre, que nace en la República Dominicana, dondese ubica la mayor extensión del acuífero, por los haitianos.
“El pueblo haitiano está sufriendo las consecuencias de la inestabilidad y la inseguridad generada por grupos insurgentes que han tomado el control de gran parte del país, desconociendo así la legalidad de su Gobierno y provocando una grave crisis institucional que mantiene a su pueblo sumido en una terrible situación política y económica, que entendemos que ya al nivel en el que se encuentra solo podrá ser resuelta con la ayuda de la comunidad internacional”, agregó Abinader.
El desvío del agua del Masacre afectaría a productores agrícolas dominicanos que trabajan una 14 mil tareas.
Según Abinader, el pueblo haitiano no desea una confrontación con la República Dominicana , lo cual dice tampoco es deseo de los dominicanos.
“La situación en la frontera está controlada. La población puede estar tranquila, porque no existe ninguna amenaza para el desarrollo de sus actividades cotidianas en todo el país. La paz y la seguridad en la República Dominicana están garantizadas”, según Abinader.
“Lo estoy diciendo desde mi primera comparecencia ante la Asamblea General de la ONU en septiembre del 2021 y lo repetiré ahora en mi próxima intervención: no hay solución dominicana al problema haitiano. El problema de Haití ya no está en Haití, está en manos de la comunidad internacional. Seguiremos siendo solidarios, pero sin olvidar que nuestra principal responsabilidad es defender los intereses del pueblo dominicano. Así lo hemos hecho siempre, así lo estamos haciendo, y tengan por seguro que así lo seguiremos haciendo”, precisó el gobernante.
